Esta semana con nuestro
caso 2, hemos trabajado los sentimientos. Él es un niño que tiende a pensar
siempre la parte negativa de las cosas, por ejemplo a la hora de hablar o
analizar los sentimientos, los negativos no le cuesta nada expresarlos, ni
pensar situaciones en los que siente éstos, sin embargo cuando debe contar
momentos en los que hay sentimientos positivos, siempre hay que ir guiándole, luego
le salen y se da cuenta que tiene también muchos de esos momentos, pero su primer pensamiento siempre es el
negativo. Para ello trabajamos en primer lugar un “semáforo de los sentimientos”
donde tenía que clasificar según los colores (rojo, amarillo y verde) tales
sentimientos. A continuación reflexionábamos diferentes situaciones en las
cuales los sentía.
Para trabajar la
positividad, jugamos a las tarjetas donde se le dice una situación que a
primera vista puede ser muy frustrante por ejemplo: “Se pincha la rueda de mi
bici”. Él debe pensar la parte positiva de algo así, como: “Tengo que ir
andando, pero por el camino me encuentro 20 euros”. Finalmente acaba dándose
cuenta que no es tan difícil ver la parte buena de las cosas y toma conciencia
de la importancia de intentar aplicar esta “técnica” en las situaciones reales
del día a día.

